II



¿Y esa luz que dibuja en la espesura
dos cuerpos enlazados en el oro
salvaje de un océano incoloro
de besos, fusionando su figura?
¿No nos siente la luz cuando procura
iluminar los cuerpos bajo el coro
de estrellas? ¿Tocará el último poro
de nuestra piel bañada por su albura?
Porque la luz filtrada en los hayedos
arrebata del tiempo a su carcoma
para que diga el labio: me reciclo
al contacto caliente de tus dedos
en lucha contra el tigre y la paloma
que fui, por ser dragón en otro ciclo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario