Poemas de Ricard Millàs


Carne Roja





los problemas liban
de la ignorancia del hombre,

en resumidas cuentas;
un error es un bistec crudo

masticas la carne
y el odio crece en tu boca

los dientes sangran
amenazas de

carne roja macerada
con miradas funestas;

la solución se halla
en las esquirlas de tus incisivos
partidos.

la chica rubia con fondo
azul
observa el ultimo lamento
de los buenos tiempos.

la carne se aplana
en la encimera con lo poco
de ilusión que le quedaba,

y ve el reflejo
de su ultimo suspiro
reflejado en un cuchillo.

ojos sin vida
mirando a través de la ventana
de la cocina;

mastica el principio
del fin

y hazte a la idea que
un alud de carne se te viene encima.




Puñales sin dueño





las palabras te matan
igual que el cianuro
en un cigarrillo.

cada día falta menos.

el azul de sus ojos
quiere verte muerto

dueño de las palabras
en un ataúd lleno de flores rotas.

una sonrisa que mata,
una mujer hermosa devorándote
el pensamiento.

en el asiento trasero
sirven lengüetazos gratis

te cubrirán la cara de besos
antes de estar muerto.

y tu te reirás,
paseando perros rabiosos
en el infierno.

traginando promesas
incumplidas
de aquí para allá...

sirviendo tu propia venganza
en una bandeja de plata.

vive como si ya estuvieses muerto.

nada importa al final del día...

el renacimiento besa al ocaso
de los tiempos
en tu nube particular...


recibe, ofrece, esquiva puñales
sin dueño.







Sexus





la historia es corta

tanto como un cigarrillo
apagado
por un pisotón

dos cuerpos desnudos

jadeando en una niebla de
Marlboro

Tom Waits marca el ritmo
de las sacudidas

y

el infierno huele a cenicero.

el amor a salido a paseo

el sexo es un gladiador
ensangrentado

tirado

en la arena y sin condones.

1 comentario: